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Biznaguero y Espetero de los Clicks de Playmobil

Biznaguero y Espetero de los Clicks de Playmobil
Biznaguero y Espetero de los Clicks de Playmobil

De pequeños hemos jugado infinidad de veces con los famosos o archiconocidos clicks de Playmobil, que tienen algo especial y por eso nos resultan tan simpáticos. Nos traen recuerdos entrañables de nuestra más tierna infancia. Y es que los clicks daban mucho juego, tanto que hoy podemos hacer volar nuestra imaginación y contemplar una versión muy malagueña de los clicks de Playmobil con un biznaguero y con un espetero. Intentaremos no para de soñar recreando nuestra imaginación con estos divertidos y a la vez que didácticos compañeros de juegos indispensables.

Autor diseño: Javier Campos

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El Dolmen de Viera como un cuadro de Van Gogh

El Dolmen de Viera como un cuadro de Van Gogh
El Dolmen de Viera como un cuadro de Van Gogh

<<Triste, pero alegre en todos los tiempos>>: Este lema, citado incansablemente durante su juventud, fue para Van Gogh un proverbio válido durante toda su vida.

En el cuadro de Van Gogh “Trigal con cipreses”, el ciprés está intentando elevarse ardientemente hacia lo alto, la planta del cementerio y, por tanto, símbolo de la muerte y, como reminiscencia del obelisco egipcio, símbolo del Sol en uno. Tan sólo en el motivo aislado se refleja ahora una visión del mundo que únicamente es capaz de captar simultáneamente la tristeza y la alegría.

Al contemplar esta imagen del dolmen de Viera en Antequera me ha evocado el cuadro de “Trigal con cipreses” de Van Gogh, porque no es usual hallar cipreses fuera de los cementerios, pero claro, hay que tener en cuenta que los dólmenes son monumentos funerarios. Este escenario sería seguramente uno de los motivos elegidos por Van Gogh para pintar, si hubiese tenido la posibilidad de disponerlo a su alcance. Y es que los dólmenes de Antequera tienen un encanto inusitado.

Fotografía de Susana Vázquez.

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Camisetas de Málaga en el corazón

Camisetas de Málaga en el corazón
Camisetas de Málaga en el corazón

Las camisetas de Málaga en el corazón, en Málaga están a la venta en la tienda de Souvenirs “La Revuelo” en calle Duque de la Victoria, nº13. La tienda abre de lunes a domingo de 9:30 a 20:30 horas sin cerrar al mediodía. El precio son 8 euros. La camiseta es blanca y hay tallas infantiles que si faltan se piden.

Para fuera de Málaga se pueden enviar las camisetas por correo  certificado, el precio en el territorio español es de 15 euros con los gastos de envío. Para facilitar el pago se ha incluido un botón de PayPal. Y en el siguiente correo electrónico de malagaenelcorazon@hotmail.com, se explicaría los detalles de la compra (la talla, la dirección, el destinatario, etc).

Para fuera de España, el coste de envío dependería del destino al que se quiera hacer llegar la camiseta. Por lo que mejor preguntar en malagaenelcorazon@hotmail.com

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El Gaudí de Málaga, Fernando Guerrero Strachan

El Gaudí de Málaga, Fernando Guerrero Strachan
El Gaudí de Málaga, Fernando Guerrero Strachan
El Gaudí de Málaga, Fernando Guerrero Strachan
El Gaudí de Málaga, Fernando Guerrero Strachan
El Gaudí de Málaga, Fernando Guerrero Strachan
El Gaudí de Málaga, Fernando Guerrero Strachan
El Gaudí de Málaga, Fernando Guerrero Strachan
El Gaudí de Málaga, Fernando Guerrero Strachan
El Gaudí de Málaga, Fernando Guerrero Strachan
El Gaudí de Málaga, Fernando Guerrero Strachan
El Gaudí de Málaga, Fernando Guerrero Strachan
El Gaudí de Málaga, Fernando Guerrero Strachan
El Gaudí de Málaga, Fernando Guerrero Strachan
El Gaudí de Málaga, Fernando Guerrero Strachan
El Gaudí de Málaga, Fernando Guerrero Strachan
El Gaudí de Málaga, Fernando Guerrero Strachan
El Gaudí de Málaga, Fernando Guerrero Strachan
El Gaudí de Málaga, Fernando Guerrero Strachan
El Gaudí de Málaga, Fernando Guerrero Strachan
El Gaudí de Málaga, Fernando Guerrero Strachan
El Gaudí de Málaga, Fernando Guerrero Strachan
El Gaudí de Málaga, Fernando Guerrero Strachan
El Gaudí de Málaga, Fernando Guerrero Strachan
El Gaudí de Málaga, Fernando Guerrero Strachan

La primera vez que estuve en Barcelona quedé impresionado con la obra de Gaudí y reconocí que Barcelona es mucho más bella gracias al maestro Gaudí. En Málaga me ha sucedido algo muy parecido con el arquitecto Fernando Guerrero Strachan, porque la mayoría de los edificios que más me gustan de la ciudad son obra de este genial arquitecto.

A veces me he preguntado: ¿Cómo hizo tantos edificios Guerrero Strachan en la ciudad?, y después de investigar un poco, descubres que llegó a ser Alcalde desde 1928 hasta 1930 y hasta el edificio del Ayuntamiento de estilo neobarroco es obra de Guerrero Strachan junto a Manuel Rivera Vera. Por suerte, Guerrero Strachan pudo disfrutar del edificio que había construido para sede del Ayuntamiento cuando fue Alcalde de la ciudad.

Fernando Guerrero Strachan sobrino carnal del también arquitecto Eduardo Strachan Viana-Cárdenas. Nació en Málaga el 27 de junio de 1879, en la misma casa donde nació y murió su tío, en el Hoyo de Esparteros. Su nacimiento fue muy celebrado porque su tío se había conservado soltero. Éste le tomó un gran cariño, procuró dirigir sus estudios y encauzó su vocación desde la más temprana edad. Tras finalizar el bachillerato con sólo 15 años, ingresó en la Escuela Superior de Arquitectura de Madrid, donde obtuvo el número primero de su promoción

Fernando Guerrero Strachan ha sido, sin duda, el genial arquitecto que ha logrado dotar a Málaga del mayor número de monumentos con un estilo característico muy personal e inconfundible, admirado por quienes contemplan sus edificios.

 La crítica ha destacado en su obra la feliz mezcla y combinación de diversos estilos en sus creaciones artísticas: el neogótico, en la Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús; el neomudéjar, en varias casas en el Paseo de Reding, y el modernista, en las casas de Félix Sáenz.

La labor constructiva de Guerrero Strachan fue inmensa durante las primeras décadas del siglo XX. Se le han catalogado más de sesenta y dos obras de carácter público, particular, industriales, comerciales, entre las que destacan: los Antiguos Almacenes de Félix Sáenz de estilo modernista, el Ayuntamiento de Málaga (con Manuel Rivera Vera) de estilo neobarroco, la Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, única obra neogótica que fue levantada en el casco antiguo de Málaga integrando elementos islámicos, el Palacio de Miramar que es un edificio de estilo modernista (que se convertirá en hotel de cinco estrellas), las Casas de Félix Sáenz del Paseo de Reding que son dos bloques de viviendas de estilo regionalista, Villa Onieva de estilo neoplateresco y neomudéjar, las Antiguas Casas de Socorro del Perchel y el Molinillo, la iglesia de Nuestra Señora de los Dolores del Puerto de la Torre.  El Hotel Caleta Palace. La Villa A. Lapeira, Cada Palacio de Tomás Bolín, Colegio del Monte, Villa Torrelaguna, Villa María y Trini, Villa Onieva, Paseo Sancha 34-36 y 48, Calle Don Juan Díaz nº 4, Alameda Principal nº19, Calle Echegaray nº 1 y 2, Plaza Uncibay nº4, calle Mesón de Vélez nº2, Calle Calderería nº11, Calle Especería nº3. Almacén Bernazzo Bertolli y Arturo, Central de Telefónica. Entre otros muchos.

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El Caudillo Muladí Malagueño Omar Ben Hafsún

El Caudillo Muladí Malagueño Omar Ben Hafsún
El Caudillo Muladí Malagueño Omar Ben Hafsún


LA VERDADERA HISTORIA DE BOBASTRO & OMAR BEN HAFSÚN
(EL CAUDILLO MULADÍ MALAGUEÑO OMAR BEN HAFSÚN, PESADILLA DE LOS EMIRES DE CÓRDOBA)

Subiendo por la carretera de Álora hacia El Chorro, se puede llegar hasta las Mesas de Villaverde. En la lejanía, si el día está claro, se recorta el castillo de Teba. Era el bastión norte de defensa más próxima a Bobastro.

Este es para muchos un lugar sagrado. Un lugar donde se forjo la leyenda de un hombre que se relevó contra el poder abusivo del califato cordobés y de las humillaciones de sus ejércitos. Uniendo a las tribus andaluzas en un solo ejercito que hizo temblar al califato cordobés.

Mucho se discutió y disputó sobre su ubicación. Lo pusieron en Comares, en la Axarquía veleña. Se lo llevaron hasta tierras de Huesca, en Aragón, en las proximidades de Barbastro. Levi Provençal y Simonet lo colocaron aquí, en las Mesas de Villaverde, término municipal de Ardales. Los historiadores más rigurosos han aceptado esta tesis y hoy se admite su localización sin casi ninguna discrepancia.

Bobastro fue un enclave de suma importancia donde se presenta cara al hombre más importante del Occidente de aquellos tiempos: el califa de Córdoba. Estuvo fortificado con un alcázar militar —del que prácticamente no se conserva nada— y poseyó una iglesia rupestre mozárabe, única en su género, de la que quedan importantes restos. Excavada en la roca arenisca, le dan un aspecto más rústico y primitivo, diferente al que poseen otras iglesias de características similares y de la misma época. Tiene planta basílica con tres naves. La iglesia se construyó en una fecha cercana a la del castillo. Es de estilo mozárabe. Con tres naves separadas por pilares y arcos de herradura. Tiene tres capillas en la cabecera, siendo la central en forma de arco de herradura y cuadradas las dos laterales. Sus dimensiones son de 18 metros de largo por 9 de ancho y 5 de Alto. El conjunto se completa con varias estancias, dos silos y un gran aljibe. Nos encontramos sin duda alguna, ante una gran joya de la arquitectura medieval. Se dice que en esta iglesia rupestre se convirtió al cristianismo Omar Ben Hafsun, cambiando su nombre por el de Samuel, según relata el director de Patrimonio de Ardales, Pedro Cantalejo.

Una vez arriba podrá admirar todo lo que se extiende a su vista. Primero el paisaje. Es sobrecogedor el corte sobre el abismo, la lejanía que se recorta, casi en la mar, frenada por los montes de Málaga y la Sierra de Mijas si se mira a las tierras del sur. Aquí casi siempre hace viento, pero no molesta, es de esos que se agradece. Resguárdese y medite un poco, si dispone de tiempo, sobre la figura de este hombre excepcional que vivió hace más de mil años.

Omar Ben Hafsun se significó por su talante militar, era un guerrillero nato— “¡¡¿Hasta cuándo vais a soportar el duro yugo del sultán, que os quita vuestros bienes y os cobra injustos impuestos mientras los árabes os insultan, os humillan y os tratan como esclavos?!!!—, huido de la justicia, acusado de asesinato de un convecino y refugiado en el Riff, en una montaña con parecidas características a las que ofrecen las Mesas de Villaverde.

Desde las Mesas de Villaverdes dominaba cuatro puertos de mar: Cádiz, Algeciras, Málaga y Almería, y era el centro estratégico de Andalucía, con distancias semejantes entre Granada y Sevilla, Córdoba y el Estrecho. No exento de un marcado sentido religioso, Omar se convierte al final de sus días al cristianismo, y su hija Argentea es martirizada en Córdoba en aras de su fe. Pero, ¿quién era este Omar Ben Hafsún?

Omar ibn Hafs ibn Ya`fār conocido en la historiografía española como Omar Ben Hafsún nació en Ronda ó cerca de ella, en Parauta, en el seno de una familia muladí, (esto es cristiano converso al Islam), de nobles antepasados visigótica (se dice que del rey visigodo Witiza), su abuelo Chafar Ben Salim fue el primer musulmán de la familia que, como otros muchos cristianos de la época se convirtió para poder eludir la mayor cantidad de impuestos (las capitaciones) que los cristianos estaban obligados a pagar para poder conservar su fe. Su padre Hafs (el cual murió bajo las garras de un oso) partiría desde Ronda hacia una alquería llamada la Torrecilla, cerca de Parauta donde nacería probablemente Omar y sus dos hermanos Ayyub y Chafar.

La vida de Omar ben Hafsún fue la de un espíritu rebelde que ha dado a la historia infinidad de interpretaciones, de adhesiones y de rechazos. Lo que es cierto es que, independientemente de la valoración de su figura, Ben Hafsún protagonizo uno de los capítulos más interesante en los albores del Al-Andalus, creando un “Estado” embrionario, aunque no reconocido, que llegó a dominar los territorios de las actuales provincias de Cádiz, Servilla, Córdoba, Jaén, Granada, Almería, Murcia y especialmente, la de Málaga, donde tuvo su cuartel general en Bobastro/Las Mesas de Villaverde (Ardales).

Parece que el joven Omar era bastante fogoso y a raíz del enfrentamiento con algunos soldados árabes del gobernador de Málaga, los cuales daban un trato vejatorio a los españoles, ya fueran conversos musulmanes (muladíes) o se mantuvieran cristianos (mozárabes) y al asesinato de un pastor bereber el cual descubrió que era el ladrón que robaba el ganado a su abuelo y a diversos conflictos por las coras de Rayya y Takoronna, debe huir de la justicia yéndose al Norte de África después de ser capturado por el walí de Málaga, que ignorante del asesinato que cometió en Ronda, sólo lo mandó azotar (50 latigazos). Concretamente huye a Tahert (actual Argelia), donde trabajó como sastre. Allí le descubre un anciano y le exhortó a volver a tierras malagueñas, donde sería el "amo de los Banü Umaya" y "rey de un gran reino",volviendo a las inaccesibles montañas del Alto Guadalhorce, (Desfiladero de los Gaitanes), refugiándose en las ruinas de un viejo castillo que será el inexpugnable Bobastro.

En el año 880 d.C. aprovechando el creciente caos interno de Al-Andalus decide regresar. Con el apoyo de su tío Mohadir reúne una partida de unos cuarenta jóvenes mozárabes, muladíes e incluso bereberes descontentos con la aristocracia Árabe dominante del país, penetró en las montañas (de Bobastro) y se hizo amo de ellas. Donde se instala, su autentico cuartel y ciudad hecha a su imagen y semejanza.

Desde ese momento se intensifican sus enfrentamientos con el Emirato Cordobés. Al principio, los omeyas lo ven como un simple bandolero, pero pronto empezaría a preocuparse. Sus huestes se hicieron muy poderosas y numerosas y luchaban con gran valentía en clara rebeldía contra el poder de los emires de Córdoba. Su soldadesca le llamaba cariñosamente "El capitán de la gran nariz". El emir de Córdoba, Muhammad I envía una fuerte contingente por lo que Omar se rinde pactando entrar al servicio del emir con sus hombres, (año 883 d.C.). Allá por donde pasaban, las gentes vitoreaban a Omar y a sus hombres, por lo que el emir de Córdoba, Muhammad I, lo tomó como guardia personal a su servicio y junto al general Hashim ibn Abd al-Aziz participó en duras batallas llegando a intervenir en una aceifa por tierras de Álava, como la de Pancorbo, donde demostró su bravura ante el enemigo.

De hecho, se le concede la gobernación de la Cora (provincia) de Rayya con capital en Archidona. Pero Omar al ser muladí y no árabe de raza y tras las humillaciones, menosprecios e insultos por parte de los altos mandatarios del emirato de Córdoba y lejos de obtener un reconocimiento a su valía y a la de sus hombres, llegando incluso a la falta de víveres o, en su defecto, cuando se la hacían llegar en mal estado, decide abandonar Córdoba y sigue con su vida rebelde regresando a Bobastro dos años después, recibiendo a cientos de partidarios mozárabes, muladíes e incluso beréberes unidos contra la aristocracia de origen árabe que les dominaba. Rebelándose contra el emir, conquistó un gran territorio, en concreto se apoderó de fortalezas como las de Comares, Mijas y Autha (junto a Riogordo), gracias a un grandioso despliegue militar, las cuales demostrarían la imparable supremacía militar de Omar.

Tras la toma de dichas plazas, se le suman otros rebeldes que dominaban territorios en las provincias de Granada y Córdoba hasta extender su dominio por buena parte del sur del Al-Andalus.

En el año 886 Ibn Hafsún pacta con otros rebeldes, los Banu Rifá que dominaban Alhama y su sierra y debe hacer frente a las tropas del gobierno al mando del príncipe heredero Al-Mundhir. Pero cuando está a punto de ser derrotado muere el emir Muhammad I el 4 de agosto del 886 y Al-Mundhir debe regresar a Córdoba para hacerse cargo del país. Sin embargo, en su retirada, Ibn Hafsún envía un ataque en el que fallece el emir, que será sustituido por su hermano ‘Abd Allah, con quien comienza un periodo de grandes enfrentamientos internos que el rebelde de Bobastro aprovecha para reorganizarse y firmar nuevos pactos con otros insurgentes del sur de Al-Andalus. Es el momento en el que las tropas hafsuníes toman Estepa, Osuna, Écija, Baena y Priego, además de realizar incursiones incluso en las proximidades de la metrópolis cordobesa; reclutando campesinos para hacerse con el control absoluto de las coras de Takoronna (Serranía de Ronda) y Rayya (Málaga-Axarquía) y apoderándose posteriormente de Iznájar y Priego haciendo desde ellas incursiones por Cabra y Jaén.

Durante el breve emirato de Al-Mundhir (886-888), Ibn Hafsün consolida su poder en dos sentidos: por una parte, amplía su radio de influencias hacia el Sur, controlando los castillos situados entre Alhama y el mar, y hacia el Nordeste (Priego, Cabra, Alcaudete, alrededores de Jaén, Iznájar, Lucena, etc.); Por otra parte, Ibn Hafsün creó una red de fidelidades y unas ciertas estructuras de poder que facilitaron el control sobre estas zonas. Es famoso y altamente significativo el discurso que lanzó a sus seguidores: "¡¡¡Desde hace demasiado tiempo habéis debido soportar el yugo del sultán, que os quita vuestros bienes y os cobra impuestos aplastantes, mientras que los árabes os llenan de humillaciones y os tratan como esclavos!!!" Se pone claramente de manifiesto en estas palabras el carácter de la revuelta indígena contra el monopolio estatal ejercido por los árabes y expresado por una dura fiscalidad.

Ibn 'Idärï relata que Ibn Hafsün fundó su poder mediante el establecimiento de unas sólidas relaciones de fidelidad con quienes le seguían, y a quienes repartía el botín obtenido en sus expediciones; una justicia expedita y rudimentaria hacía que, en sus dominios, una "mujer que llevase consigo su dinero y enseres podía ir sola de una ciudad a otra sin que fuese molestada".

En el cenit (apogeo) de su poder, Omar Ben Hafsún dominaba las provincias de Málaga y Granada (donde el Emirato tuvo que reconocerle oficialmente como gobernador) y tenía intensas relaciones con los rebeldes de Jaén. En su lucha contra los Omeyas le apoyaron sobre todo los bereberes y los mozárabes.
La reacción del emir Al-Mundhir no se hace esperar: tras unas expediciones favorables contra Cabra y Lucena sigue el asedio de Bobastro siendo el propio emir quien ponía sitio a Bobastro en la primavera del 888, tomando Archidona donde los muladíes se rinden siendo ejecutados los defensores mozárabes, cuyo jefe es crucificado entre un perro y un cerdo. Lo mismo ocurre en Priego que también es recuperada. Para poder escapar del castillo Qämara (Campo de Cámara entre Casabermeja y Colmenar), donde estaba asediado, Ibn Hafsün aparentó -como tantas veces lo haría- someterse al emir a cambio de la amnistía, pero Ibn Hafsún rompe la tregua cuando el emir ya se retiraba lo que provoca la ira de Al-Mundhir que promete no levantar el cerco mientras el rebelde no se rinda, y desde luego no lo levanta pues el emir de Córdoba enferma y tiene que llamar a su hermano Abd Allah que cuando llega lo encuentra ya muerto, el 29 de junio del 888. Abd Allah intenta ocultar la muerte durante tres días pero al no caer Bobastro lo anuncia a las tropas, que se desbandan regresando a Córdoba. Un pequeño cortejo fúnebre, al enterarse Omar Ben Hafsún, ataca la comitiva pero el nuevo rey Abd Allah le pide que respete al difunto y Hafsún así lo hace. Cuando se levantó el asedio y una caravana de acémilas, cargadas de regalos para el rebelde arrepentido y su familia, se dirigía a Bobastro, Ibn Hafsün volvió a la disidencia, diciendo inequívocamente a sus partidarios: "Yo soy vuestro supremo jefe". Al-Mudir estrechó el cerco sobre Bobastro, al pie de cuya fortaleza encontraría la muerte; y allí mismo sería proclamado 'Abd Alläh como nuevo emir de Al-Andalus.

Durante el emirato de Abdallah las rebeliones internas en Al-Andalus se confirman, Omar ben Hafsún aprovecha para firmar alianzas con otros rebeldes muladíes como Ibn Mastana en las montañas cordobesas e Ibn al Saliya en Jaén, beréberes como los Banu Jalí de Cañete e incluso árabes como los Banu Hayyay de Sevilla, llegando de este modo a suponer esta alianza una mortal tenaza al emir aunque no es un reino unido bajo Ibn Hafsún como algunos historiadores afirman, ni una revuelta exclusiva de muladíes contra árabes como demuestra la composición étnica de la alianza. Con todo Omar ben Hafsún toma Estepa, Osuna y Ecija en el año 889, conquista Baena masacrando a sus defensores por lo que Priego y el resto de la Subbética se rinden sin luchar y sus tropas hacen incursiones cerca de la capital, Córdoba. Era un amplio estado, desde Elvira y Jaén por el oeste y por el este hasta la región de Sevilla, y llegando incluso hasta Córdoba.

El amplio estado que ya controla Omar Ibn Hafsún establece impuestos sobre la población para lo que busca una legitimidad oficial que le lleva a enviar emisarios en el 891 a los Aglabíes de Túnez que reconocían al califa de Bagdad con el que estableció contactos primero con los aglabíes y luego con sus vencedores, los fatimíes sin importarle que eran shiíes pese a que la población seguía la doctrina sunní sentando las bases de un Estado alternativo al que representaba el de los Omeyas de Córdoba. Además de las provincias de Badajoz y Zaragoza. De hecho desde las mezquitas controladas por Ibn Hafsún se lanzaban proclamas shiíes.

El Emirato consiguió aislarle en gran parte formando una coalición con los Banu Qasi, una importante familia muladí: Los Abdallah y el 16 de mayo del año 891 Ibn Hafsún es derrotado en la dura y decisiva batalla en Poley (el nombre árabe de Aguilar de la frontera) cuando éste parecía estar dispuesto al asalto definitivo de Córdoba, lo cual fue una victoria decisiva, pues la situación en dicho momento no podía ser peor para Abdal: casi todos el Al-Andalus se había emancipado, quedando el país fragmentado en mansos, con evidente mayoría de autóctonos, mozárabes o muladíes. Se considera que fue un gran error estratégico de Omar enfrentarse a las tropas de emir en campo abierto perdiendo Ecija y otras plazas del Guadalquivir que en parte volverían luego a Ben Hafsún.

Aún así, logrará mantener algunos años más su poderío, si bien con el inicio del nuevo siglo vuelven a romperse alianzas con otros rebeldes, con lo que el control de las plazas por él controladas directamente o a través de pactos también las pierde. El nuevo siglo verá el inicio del declive de Omar agravado por su controvertida conversión en el año 899 y al instalar un obispo cristiano en Bobastro y construir allí una iglesia convirtiéndose al cristianismo en el final de sus días, adoptando el nombre de Samuel, e intentando también el reconocimiento de su estado por el rey asturiano Alfonso III, quien no tuvo en cuenta sus pretensiones y aprovechó dicha controversia para extender su reinado hasta los territorios del Duero, ganándose la legitimidad de la población de la montaña malagueña. Su bautizo produjo que se rompiera varios pactos establecidos con las tribus bereberes y árabes enfrentadas al poder del Emirato de Córdoba. Además de restarle partidarios en concreto, los hispanomusulmanes o muladíes, pues muchos no aprobaron que abrazara de nuevo el cristianismo de sus antepasados. Sevilla y Carmona dominada por el árabe Ibrahim ibn Hayyay rompen con él, la nueva derrota de Ben Hafsún en Estepa permite al emir cordobés reconquistar Jaén en el año 903, los beréberes Banu Jali también rompen su alianza con el caudillo hispano y se someten al emir, Bobastro es atacada y todo su reino atravesado por los ejércitos enemigos perdiendo Martos en el 906. La muerte del emir Abd Allah y la llegada al trono en el 912 de su nieto Abderramán III, agravan aún más la situación pues el joven omeya quiere pacificar su reino y organiza un gran ejército con el que conquista de nuevo Écija. Después marcha sobre la Cora de Elvira tomando Baza y Salobreña evitando el ataque directo contra Bobastro, por lo que en esta primera expedición Abderramán III recupera 70 plazas fuertes y 300 refugios fortaleza menores. En el 914 un nuevo ataque omeya, esta vez por la Cora de Takoronna, le vence en Ojén y sigue por la costa hacia Algeciras ya que Abderramán III decide seguir sobre Sevilla que se somete, no así Carmona que sigue bajo los Banu Hayyay y es sitiada hasta caer en el 917. Y es en ese mismo año cuando Omar ben Hafsún muere.

Tras la muerte del Líder de hafsuní, la revuelta permanecerá viva algunos años más. El primero en sucederle fue su hijo mayor Ya’far, quien tras perder varias plazas en el 919 decide rendirse ante Abderramán III .De hecho, incluso trató de islamizar de nuevo a sus seguidores, lo que le granjeó el rechazo de muchos de ellos, provocando una conspiración que acabó con su asesinato en el castillo de Bobastro en octubre del 920. Le sucedió entonces su hermano Sulaymán, posiblemente el más valeroso de los hijos de Omar ben Hafsún el cual gobernaría durante siete años, en los cuales recupera Ojén brevemente, pierde Jete y Almuñécar en el 921 y muere en una emboscada en el año 927 contra el primer califa. Finalmente su hermano Hafsúm asume el mando, quien tras perder Málaga y ser asediado en Bobastro rinde la mítica plaza el 19 de Enero del 928 pudiendo sólo gobernar durante unos meses siendo la caída definitiva de Bobastro y el clan de los Hafsún tuvo que irse al exilio. A su hermana santa Argentea, se la recuerda en la Iglesia Católica como virgen y mártir.

Había caído Bobastro, la inexpugnable, símbolo de la resistencia mozárabe-muladí contra el poder árabe y capital de un reino español independiente al sur del Emirato de Córdoba, llegando a extenderse desde Cádiz hasta Granada. Tras 50 heroicos años de resistencia cayó la ciudad rebelde que comenzó siendo un mero bastión militar y que llegó a acoger a unos 10.000 habitantes de origen español (la mayor parte refugiados durante la guerra civil acaecida durante el reinado de Al-Mundhir) contando con palacios, alcázares y sólidas murallas. Tras tomar Bobastro, Abderramán III, el más grande Califa de Occidente, ordenó profanar la tumba de su enemigo Omar ben Hafsún y su hijo mayor Ya’far y los expuso al público en Córdoba y luego, esparció sus cenizas al viento. También desterró de Al-Andalus a muchos mozárabes partidarios de los hafsuníes, alcanzando de este modo con su victoria un gran prestigio que le animó a proclamarse Califa en el 929.

Omar cometió dos errores estratégicos: Primero enfrentarse en campo abierto a las tropas del Califa, batalla de Poley (Aguilar de la Frontera, Córdoba), de donde sale derrotado estrepitosamente; y segundo, convertirse al cristianismo en el final de su vida, reduciendo con ello su poder de convocatoria y bajando su carisma de líder indiscutible. Su muerte acaece en Bobastro en el año 917.

Omar ben Hafsún, "Jefe de toda la raza española del Mediodía" lo llamó el holandés Dozy, "Caudillo de la oprimida nacionalidad española" que decía Simonet, podría ser considerado como el Cid olvidado, otro héroe popular al estilo de bandoleros. Sánchez Albornoz escribió sobre Omar ben Hafsún "otra vez la raza hispana alumbró un gran capitán popular (...) que los españoles, cristianos o musulmanes amaron con pasión".

Hoy día, las cumbres de Bobastro tienen diversos árboles diseminados (pinos, olivos, almendros, higueras, matorral de monte bajo,…) y un gran lago artificial que a buen seguro sorprenderá al intrépido viajero por su magnitud, por su capacidad para embalsar agua, por el salto que provoca al vacío.

Ahora, quizá sea hora de pensar en bajar. De las Mesas se irá con la sensación de haber oído los susurros de la historia mezclados con el viento.

En El Chorro, las centrales hidroeléctricas allí ubicadas producen la energía que se lleva —en una ocasión por apagón en cadena hasta Suecia— a los puntos más dispares. La más moderna, La Encantada, produce cifras que llegan a marear. La más antigua ya duerme bajo las aguas del pequeño embalse que ahora se contempla.

El salto de El Chorro tiene un canal de unos cuatro kilómetros de longitud que atraviesa el Guadalhorce por un acueducto atrevidísimo, construido en 1904. Para comunicar El Chorro con el Gaitanejo se creyó oportuno la construcción de un camino de peatones que permite el paso —ahora, por desidia de los hombres, en malísimo estado de conservación, con evidente peligro si se adentra por él— entre ambas centrales hidroeléctricas (1).

Datos curiosos:

- (1) Este camino es el llamado “Caminito del Rey” por él caminó Alfonso XIII, cuando inauguró el Pantano del Conde del Guadalhorce, en 1921.

-A su hija, Santa Argentea, se la recuerda en la Iglesia Católica como virgen y mártir.

Autor: Juan Acedo

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Puente romano en Sedella

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A 800 metros del pueblo de Sedella, se encuentra este puente romano, que no deja a nadie indiferente por haber permanecido casi impasible al paso del tiempo. No se puede negar el encanto de contemplar este puente, junto con la huella indeleble del paso del tiempo.

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Petroglifos en el Dolmen de Menga

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Petroglifos en el Dolmen de Menga
Petroglifos en el Dolmen de Menga

Los petroglifos son diseños simbólicos grabados en rocas, realizados desbastando la capa superficial. Muchos fueron hechos por nuestros antepasados prehistóricos del periodo neolítico. Son el más cercano antecedente de los símbolos previos a la escritura. Su uso como forma de comunicación se data hacia el 10.000 a. C. y puede llegar hasta los tiempos modernos en algunas culturas y lugares.

Poco ha quedado de los hombres que levantaron esta mole, apenas contamos con la huella de los utensilios y herramientas que usaron. El dolmen de Menga posee varios petroglifos de difícil interpretación. Hombres y cruces que nos hablan de la presencia de pueblos en la prehistoria y de la persistencia de su sacralidad en tiempos recientes.

La calidad del recinto iniciático está remarcada por unos dibujos que se encuentran en las paredes. Encontramos la estrella de cinco puntas que es esencial en todos los recintos iniciáticos.

En algunos casos respondía a unas cruces que se realizaría en época del siglo XVII con un poco de sacrilización para el lugar. Otros creen que son cruces que  responderían a antropomorfos.

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El Ajobacalao Veleño

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El Ajobacalao es una receta tradicional de Vélez-Málaga que se elabora principalmente en Semana Santa, antiguamente era la recompensa para los horquilleros que tenían que llevar el peso del trono en la procesión. La receta de Ajobacalao se elabora con bacalao, ajo, pan sentado, agua, pimentón y aceite de oliva virgen extra.

Dos jóvenes de Vélez Málaga han creado una empresa para promocionar este plato típico de la zona y que es costumbre consumir sobre todo durante la época de la Cuaresma. Con la creación de la empresa Lujo del paladar quieren además romper la estacionalidad y fomentar que se pueda disfrutar del ajobacalao durante todo el año.

Ingredientes
Un pan cateto de 1/2 kilo 'asentao' (de varios días)
2 dientes de ajo gorditos
300 gramos de bacalao seco
Un vaso de los de vino de aceite
Medio limón
Pimentón picante
Pimentón dulce (opcional)

Preparación
La receta no es complicada. Primero se pone a hervir el bacalao en medio litro de agua más o menos.

Mientras hierve, se desmiga el pan a pellizcos y se van poniendo los pellizcos en un vaso de batidora o en un mortero, junto con los ajos pelados y una cucharadita generosa de pimentón, más dulce o más picante según el gusto de quien cocine.

Se exprime el medio limón sobre la mezcla. Cuando el bacalao esté listo, se deja enfriar un poco sin tirar su agua y se limpia de espinas y pellejos.

La carne se desmenuza sobre el pan migado. Se añade un vaso del agua del hervido y se maja todo a mano o a máquina, añadiendo el aceite en un hilillo.
 
Tiene que quedar una pasta untuosa, ni muy seca ni muy líquida. Si hiciera falta más agua, se le añade poco a poco.
 
Si nos hemos quedado cortos de aceite, se añade un chorreón al final para presentar el plato.
 
Se come mojando pan o lo que se quiera. Los amantes de los tropezones pueden echar el bacalao después de labrar la masa para que no se triture y darle unas vueltas para que se mezcle.

Fotografía de Miguel GC.

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Fotografía de Mari Carmen Parra Gil.

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Amanecer desde Gibralfaro

Amanecer desde Gibralfaro

Esta fotografía de Blas Jiménez Pérez, merece un fragmento de un poema de Antonio Machado:

Con el incendio de un amor, prendido
al turbio sueño de esperanza y miedo,
yo voy hacia la mar, hacia el olvido

  —y no como a la noche ese roquedo,
al girar del planeta ensombrecido—.
No me llaméis, porque tornar no puedo.

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